Brasil campeón de la Copa América
Con la simpleza de recursos estratégicos llevados exitosamente a la práctica y sabidurÃa, Brasil arrojó agua sobre el fuego de Argentina, que se apagó temprano en la segunda final consecutiva de la Copa América perdida ante el mismo rival.
Al minuto 4, Julio ‘La bestia’ Baptista anotó el primer gol; el defensa argentino Roberto Ayala, en un intento por despejar el balón, metió el balón en arco propio al 40. Daniel Alves aumentó al 69.
Tranquilidad, espacios, velocidad para reaccionar, temibles apariciones en el frente de ataque de Baptista, Robinho y Wagner Love pusieron el partido al borde de una goleada histórica. Del otro lado, Riquelme era la imagen de la desazón. La pelota pasaba lejos de él y el resto de sus compañeros chocaban contra un muro.
Sin embargo, a los esfuerzos ofensivos argentinos les faltaba continuidad ya que al equipo le costaba muchÃsimo llegar y sufrÃa con el trabajo de marca dispuesto por los brasileños, que permanentemente lograban doblar al hombre que llevaba la pelota.
Si Argentina tenÃa dificultades para llegar, Brasil, cuando se acercaba a la porterÃa contraria, era casi siempre peligroso
Algunas veces un resultado no refleja necesariamente lo ocurrido en el campo, pero el 3-0 de esta final es una indiscutible marca registrada.
HacÃa falta mucha agua para apagar tanto fuego, pero también equilibrio táctico y sabidurÃa, condiciones que dan relieve a la conquista de Brasil, novena en la historia de la Copa América.



















